miércoles, 19 de marzo de 2008

Preparando a los profesionales del futuro

La adaptación al Espacio Superior Europeo ha supuesto el enésimo cambio de titulación. En los 10 años que llevo en la universidad , creo que será el cuarto cambio de plan de estudios que vivo. En este caso, la "excusa" vs. oportunidad es la Adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). El objetivo, la convergencia europea en materia educativa. Desde luego, a priori parece una iniciativa interesante que hará que los futuros titulad@s/docentes/profesionales puedan moverse por toda Europa, evitando problemas de convalidaciones.

Esta adaptación de las titulaciones a este nuevo marco supone, al mismo tiempo, la oportunidad de modificar la forma en que aprenden nuestr@s alumn@s y preprarles mucho mejor de cara a los retos que enfrentarán el día de mañana. La adaptación al EEES supone una oportunidad para la mejfrae la calidad universitaria, ya que 1) implica un cambio de paradigma (del sistema basado en la enseñanza del profesor a un sistema basado en el aprendizaje del alumno) y 2) fomenta el desarrollo de un proceso de aprendizaje integral, donde además de los conocimientos, el alumn@ adquiere capacidades (del "saber" al "saber hacer"). De esta forma se trata de preparar, tal y como pretende la UE, al alumn@ para el "lifelong learning". Si en lugar de enseñar, ayudamos al alumn@ a "aprender a aprender" su habilidad para adaptarse a nuevas necesidades formativas en el futuro será infinitamente mayor.

En la Universidad nos hemos puesto a ello, y seremos los primeros en Euskadi (y de los primeros en todo el territorio estatal) en presentar las nuevas titulaciones adaptadas. Ries y Trout en sus trabajos acerca del posicionamiento hablaban de la importancia de ser los primeros (Ley 1; "Es mejor ser el primero, que ser el mejor"), veremos que tal nos va. Hemos diseñado el Grado en Administración y Dirección de Empresas que se pondrá en marcha a partir del curso que viene.

En nuestro caso particular este cambio, siendo importante, no supone hacer algo completamente distinto de lo que ya hacíamos ya que a lo largo de los últimos años hemos ido trabajando un nuevo modelo de enseñanza, a través del proyecto Mendeberri, que entronca de forma natural con las nuevas exigencias del EEES.

La implantación de este nuevo modelo supondrá dificultades, muchas. Internamente, para los profesores, nos exige trabajar de forma muy diferente. El protagonista no soy yo y mis conocimientos, sino el alumn@ y su capacidad para aprender. No soy profesor, sino facilitador-tutor. Nuevas metodologías, nuevas actitudes, nuevas formas de relacionarme con el alumn@, más conversación, nuevos sistemas de evaluación, mucho trabajo en equipo tanto entre profesores, entre alumn@s y entre profesores-alumn@s. Para el alumn@ también supone un cambio radical. Más participación, más responsabilidad, autonomía, incertidumbre, madurez.

De los contrastes que hemos hecho con alguna de las principales empresas de nuestro entorno, y en concreto yo lo he hecho en el área comercial, me da la impresión que se nos pide no tanto conocimiento (que el alumno ya tiene, incluso, en algunos casos demasiado), y si más iniciativa, responsabilidad, capacidad para innovar, tolerancia al riesgo, compromiso, respeto hacia los demás, capacidad para trabajar en equipo. Y claro, todo esto no está en los manuales de Investigación de Mercados. Por tanto, los nuevos títulos van en la misma línea que la demanda de las empresas.

Y yo me pregunto: Evidentemente para que esto sea así requerimos de una base, ¿cómo están afrontando en la enseñanza pre-universitaria todos estos cambios?

3 comentarios:

lander dijo...

En la etapa preuniversitaria yo distinguiría, a su vez, dos etapas: educación infantil y primaria, en las que hay experiencias bastante interesantes (por ejemplo, http://www.ikastola.net). Sin embargo, creo que no está llegando a secundaria. ¿La razón? Creo que si no cambia la selectividad (no discuto su existencia pero sí la tipología de las pruebas que se realizan), hay poco que hacer.

Mikel Mesonero dijo...

¿Selectividad?. ¿Todavía existe?. Pues la llevamos clara, porque mucho hablar de autonomía del alumno, aprendizaje basado en el alumno, responsabilidad, cambiar modelos mentales, etc, etc que si llegan con 18 años a la universidad habiendo hencho los exámenes de toda la vida, poco tenemos que hacer.

Que viva la adaptación al Espacio Superior Europeo!!. En la universidad, claro. Los demás, no, no son parte de esta historia...

David Sánchez Bote dijo...

De mi experiencia americana una de las cosas que más me gusto fue el enfoque totalmente distinto que tiene allí la docencia universitaria. Allá, la Universidad no es una especie de Centro de Formación Profesional de alto nivel como aquí, donde enfocamos la docencia para preparar al alumno para trabajar. En USA la universidad es un lugar enfocado al conocimiento en sí mismo y no a la utilidad del mismo. Creo que eso les hace ser menos predecibles y , en consecuencia, más innovadores a todos.